jueves, 29 de julio de 2010

¿Le han lavado el cerebro? (10/10/09)*


“Ten cuidado, te van a lavar el cerebro”..."Ya te lavaron el cerebro". Estas frases, a menudo utilizadas por los adultos, son difíciles de asimilarlas con simpatía por parte de nosotros los jóvenes. El tono con que se nos es dirigida hace pensar que uno es visto por encima del hombro, como un una persona de mal juicio y que puede ser tomada del pelo fácilmente. Sin embargo, y así como están las cosas, es curioso que estas frases salgan despedidas de los labios con una carga negativa.

Nuestras actitudes y opiniones para con determinadas situaciones siempre están influenciadas -si es que no determinadas- por las cosas que nos enseñaron de pequeños. Continuamente solo repetimos lo que nos dicen nuestros padres (que no siempre tienen que tener la razón); lo que nos dijeron en el colegio (que no siempre es bueno); y lo que nos dice la prensa (que es un negocio). Si esto es cierto; y si vivimos en una época donde se pregona la libertad de expresión y de pensamiento ¿cuál sería el problema de conocer y experimentar nuevas formas de pensar o nuevas formas de vivir? en otras palabras: ¿Cuál es el problema de que intenten lavarnos el cerebro? La verdadera y objetiva crítica para con una determinada postura o para con cualquier otra cosa solo se puede dar cuando se tiene una real convivencia con esta.

Por otro lado, si es que los jóvenes tienen la debilidad de cambiar tan rápido su forma de pensar ¿no debe ser porque hay algo que los adultos están haciendo mal? ¿No debe ser que los jóvenes arrastran una intuición desde niños de que algo anda mal? ¡Por qué abandonan tan rápido antiguas posturas!

La respuesta es que los adultos casi nunca justifican las cosas que exigen hacer. Los jóvenes estamos acostumbrados a escuchar que las cosas son correctas solo porque sí; cuando “todo lo que es de una forma, pudiendo ser de otra, debería estar justificado” (1). Quizá sea este el gran error de nuestros padres y de los padres de las generaciones anteriores. A mi parecer, esta situación es la que siempre ha generado la rebeldía sin sentido y la confusión en cada nueva generación que aparece. No sé si es que no justifican las cosas porque consideran que no es necesario o no las justifican porque no pueden. En todo caso, que intenten lavarte el cerebro es una buena oportunidad para que te des cuenta qué tan sucio lo tienes (2).


____________________________
*Escribí este artículo hace buen tiempo. Fue luego de enterarme que, al defender a los nativos de Bagua, mi hermana fue señalada como víctima de una lavada de cerebro. Para ella esta publicación; porque sus opinones son valiosas.

(1) El gran Immanuel Kant

(2) Se puede criticar la acepción de la frase "lavada de cerebro" que se utiliza en este articulo; pero escribí esto después de preguntar a cierta cantidad de personas qué es lo que entendían por una lavada de cerebro. Puedo resumirlo de esta manera: borrón y cuenta nueva...eliminar viejas formas de pensar, eliminar PRE-juicios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario